El ciclo hidrológico natural

El ciclo hidrológico explica como se mueve el agua en la Tierra. Este ciclo empieza cuando el calor del sol evapora el agua de los mares y de la superficie terrestre, se forman las nubes, y el agua vuelve a la tierra en forma de lluvia, nieve o granizo. La mayor parte de ella cae en los mares. La parte de la precipitación que cae en los continentes llega lentamente al mar, beneficiando a los habitantes de la zona por donde circula. 

Una parte del agua de la lluvia que llega al suelo permanece en las plantas y puede volver rápidamente a la atmósfera por medio de la evaporación gracias al calor del ambiente. Sin embargo, si la lluvia es fuerte y continua, el agua penetra en la zona superior y ocupa los pequenos espacios vacíos que se encuentra en su camino y permanece en el interior del suelo. Esta agua recibe el nombre de agua de infiltración, y es muy importante, ya que es utilizada por las plantas. 

Si la lluvia continúa, el agua se filtra hasta las capas más profundas. Cuando se encuentra con una capa de materiales impermeables que no permite que la tierra se ablande, como la arcilla o las rocas sin grietas, detiene su curso y se almacena, formando grandes bolsas subterráneas que pueden llegar a tener varios kilómetros de altura. Se trata de los acuíferos, donde el agua puede permanecer durante miles de anos. Aunque el agua se mueve dentro de los acuíferos, su movimiento es extremadamente lento. En dichas bolsas de gran tamano, el nivel máximo que el agua alcanza se denomina nivel freático. Cuando el nivel freático está a la altura del suelo, el agua aflora en la superficie y forma una laguna o una zona de balsas. 

Si la lluvia es demasiado intensa para que el suelo pueda absorberla, se forma una capa de agua en la superficie. El agua que se desplaza sobre el suelo siguiendo las pendientes del terreno, se denomina escorrentía, y es la responsable de muchos de los fenómenos de erosión. Hay suelos que permiten que el agua se infiltre con facilidad y el agua de escorrentía no provoque destrozos. Los suelos arcillosos, o los que están desprovistos de vegetación, absorben muy poca agua, la cual discurre rápidamente por las vertientes y las empobrece cada vez más.

 

El agua en la naturaleza


Siguiendo las vertientes de las montañas, el agua de escorrentía de algunas de ellas acostumbra a converger en el fondo de un valle en el cual el nivel freático supera la superficie. De esta manera, el agua se endereza y se ordena en sistemas de drenaje compuestos por pequenos arroyos que se unen para formar grandes rieras que desembocan a un río o a un lecho principal. Se denomina cuenca hidrográfica a una superficie más o menos grande de terreno donde las aguas de escorrentía alimentan a un único río principal.